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Todos tenemos objetos mágicos: hay que usarlos

A menudo la gente suele decirme que vivo en un mundo mágico como si se tratara de algo malo o reprochable. La verdad es que sí. Inmersos en el trajín frenético de este ritmo atareado con tantas inutilidades importantes las cosas esenciales se nos muestran —como si de un secreto de otro mundo se tratara — solo a los exploradores. Es decir, a quienes estamos dispuestos no solo a buscar sino a dejarnos encontrar.

Para despejar dudas, cada vez que alguien me llama loca, hippie, lunática —que sí lo soy porque soy mujer y tengo ciclos—  utópica o excéntrica le muestro mi licencia oficial para crear mi propia realidad y asunto arreglado. Cuando por fin me creen, entonces les muestro mis hallazgos. Objetos con propiedades mágicas que utilizo según las circunstancias o ganas. Por eso a vos, que estás leyendo te hago merecedor de conocer las cualidades de los siguientes talismanes, con la única condición de que salgás al mundo a buscar los tuyos… o mejor, a recordarlos.

Los siguientes objetos mágicos no son cosas aisladas, sino partes de un todo. Partes de ciudades invisibles a las que es posible acceder a través de la observación y la disposición. ¿Qué hacen las cosas cuando nadie las observa? Una pregunta que nos acompaña desde niños, pues bien, para que las cosas se nos muestren, simplemente hay que dejarnos encontrar.

# 1 TALISMANES MARINOS

En el fondo del mar

Isak Dinesen, dijo que «todo se cura con agua salada, con sudor, con lágrimas o con el mar» y yo le creo. Por eso cada vez que voy al mar me regalo soledad, me alejo de las personas con las que haya ido por un rato y me voy sola a nadar. Intento, permanecer siempre en una zona segura donde las olas sean amables y me quedo flotando de cara al sol como una boya. Antes de regresar a la orilla, me sumergo hasta el fondo marino y tomo alguna piedra, caracol o coral como regalo. A cambio le dejo al mar mi piel vieja en el fondo para que se disuelva con la sal, como una ofrenda. Tengo montones de talismanes marinos, una bolsa de papel llena, de hecho hace poco comencé a pegarlas en las patas de mi escritorio, para que parezca un barco que naufragó. En los días que siento que hay algo por curar o dejar ir con la corriente, pongo alguno de mis talismanes en mi oreja izquierda y escucho el mar. De repente me veo a mi misma ululando en el agua y nadando hasta el fondo a dejar mi ofrenda. Vuelvo renovada a mi orilla, como recién salida del agua.

 

# 2 EL DIENTE DE LEÓN

Siempre que se te cruza uno en el camino, es para vos

Cuenta la leyenda que hace miles de años cuando los leones eran realmente los reyes de la selva, al abuelo león —el más viejo de la manada más milenaria de leones— sufrió un resfriado tan fuerte que lo mató. Antes de morir, exhalo un estornudo tan enorme que  sus dientes salieron volando y se esparcieron por toda la tierra. Tiempo después comenzó a brotar por todo el mundo una hierba de tallo corto, flor amarilla y hojas triangulares en punta, idénticas a los dientes del león. El abuelo león era conocido en toda la selva porque su sonrisa tenía el mágico poder de hacer deseos realidad. Por eso, cada vez que los humanos nos encontramos un Diente de león en el camino, debemos agarrarlo suavemente por el tallo, susurrarle un deseo, soplarlo y sonreír mientras lo vemos hacer girar nuestro deseo en el viento. Es uno de mis elementos mágicos favoritos porque además brota directamente de la tierra y se te cruza en cualquier camino. La casa donde vivo ahora está llena alrededor, a mis gatos les gusta comerlas, a veces creo que ellos támbien son mágicos .

# 3 LA MÁQUINA DEL TIEMPO

De estas hay muchas en el mercado, sobre todo en las tiendas de antigüedades pero según el mito urbano  para que realmente funcionen tienen que llegar a vos en forma de regalo. Mi máquina del tiempo, afortunadamente llegó a mí en la navidad de hace dos años. Desde entonces la utilizo para vivir dos veces. Es decir, normalmente llevo mi propia vida cotidiana como todo el mundo; me levanto temprano después de apagar el despertador tres veces, desayuno, me baño, me visto , trabajo y recorro las calles en busca de aventuras. Pero en las noches de luna llena, al regresar a casa pongo una hoja en blanco en la máquina del tiempo, comienzo  a teclear y vuelvo a vivir todo otra vez. Es como si un espiral me tragara y me llevara a un viaje por mi propia vida lleno de consistencia y detalles que puedo sentir a través de todos mis sentidos.  Algunas veces incluso, el espiral me ha dejado aterrizar en otros mundos. Se preguntaran qué hace la lobita ahí parada, pues bien, ella es mi Totem de libertad y como le gusta la luna llena, la llevo siempre a pasear ¡Auuuuuuu!

#4 VASALISSA

Sin duda el regalo más simbólico que me han dado
Sin duda el regalo más simbólico que me han dado

Esta muñequita de vestido rojo con botones de gato fue un regalo de mi mamá.

Me lo dio hace unos cuatro años cuando leímos juntas la versión del cuento ruso de Vasalissa en el libro Clarissa Pinkola Estés «Mujeres que corren con los lobos».  Es un relato de la liberación femenina,  un viaje que va de la sumisión a la fuerza y a la independencia. Al aprender a cultivar y a hacer ciertas tareas con paciencia impuestas por la bruja Baba Yagá , Vasalissa aprende y crece a partir de ello retornando a lo que la autora llama la naturaleza salvaje y la casa del alma. Cuando mi mamá me lo dio me dijo que sabía que yo era un alma libre, pues para eso me había críado, pero que tanta libertad debía ejercerla guiada siempre por la intuición; un faro que tiene voz propia en nuestra cabeza con conexión directa al corazón y siempre, siempre sabe qué hacer o hacia dónde ir. «Si alguna vez sentís miedo o dudas, preguntále a la muñeca, ella sabrá qué hacer, es tu intuición». Así que ella, Vasalissa, —como la bautizó mi mamá en honor al personaje de aquel cuento — va conmigo a todas partes, a cada viaje y en cada equipaje. Me recuerda de dónde vengo y que nunca estoy sola porque me tengo a mi misma.

# 5 LOS DADOS

Este par de dados, ha permanecido en mi escritorio por años. No sé de dónde salieron, ni cómo llegaron aquí. De hecho sobrevivieron a la última mudanza de pura casualidad así que decidí adoptarlos y otorgarles el poder de activar el destino. Cada vez que los días se estancan y la vida parece un poco quieta o somnolienta basta con tomar un papel y hacer una lista de doce posibilidades o imposibilidades, se agitan los dados con ambas manos, se dejan caer sobre el papel y  ¡voilà!, destino activado y enrutado. En pocos días los efectos comenzarán a hacerse tangibles.

Tira a ver qué sale
Tira a ver qué sale

 Este texto hace parte de la serie #100ideas, ejercicios de Escritura creativa que semanalmente hago a distancia con la escritora y viajera Aniko Villalba. Lean acerca de sus objetos mágicos en su blog y cuéntenos acerca de los suyos

9 comentarios

  1. Si me lo permites seguiré de vez en cuando la idea de los dados 🙂

    Y trabajeré en ejercicios creativos como los que sugieres.

    Buena vibra desde varias partes de México

  2. Hola Carolina, al igual que tú escribo, gracias a ti estoy por abrir un blog de escritura. Me encanta lo que dices, pense que era un loco, porque al igual que tú, me encanta utilizar aun la maquina de escribir, no me adapto al portatil. Que modelo es la tuya? Siempre escribes ahi?

  3. Bueno, la verdad no sé qué modelo es. En últimas disfruto más la escritura a mano. Saludos

  4. Carolina me encanto como siempre , yo también tengo objetos mágicos . Un perro de peluche que me regalo mi hijo hace como 17 años , mis tortugas que donde quiera que voy compro una diferente , un libro de Coehlo que supre vuelvo a leer , un libro de Chopra que nunca falta , una agenda donde escribo todo lo que me inspira , una foto de mi hijo , otra de mi hija , los colores de mi colombia querida , sombreros para cada ocasión y una pluma , un pincel y rodeada de colores. Una foto del Divino niño . También soy un poco loca y hippie . Pero ese mundo
    Magico me inspira

  5. Yo le llamo a esto «Vivir en la magia», lo llevo practicando toda mi vida y aunque algunas personas que me rodean creen que estoy un pelín loca, a mí me resulta genial.

    ¡Pobre de mí si no hago un examen con mi «boli inteligente»! , ese con el que he preparado la asignatura…

    Algunos lo llaman superstición, otros animismo, yo simplemente digo que «Elijo vivir en la magia!

    ¡Saludos!

  6. Caro, leí tu entrada y me pareció sumamente inspiradora. Sigue escribiendo y reflejando aquellas cosas que todos llevamos en el corazón 🙂